Si, la transformación digital es un “must” incuestionable. La procrastinación, el aplazamiento, la demora en la asunción de la digitalización, de esta nueva realidad, implica claros perjucios un claro “lucro cesante” en el devenir de los resultados económicos.

Los porcentajes son claros: la atención hacia la necesaria transformación digital por parte de las empresas se sitúa en un 80% fijando atención preferente y prioritaria a la integración en el nuevo mundo de “lo digital”.

Un reconocimiento progresivamente abierto y extensivo hacia los mas recalcitrantes o las entidades con sesgos de dejación inoportuna de cambios que son, están y crecientemente irán ampliándose y con mejoras sustantivas sucesivas en un interminable proceso de mejora adicional en una carrera hacia lo que podríamos denominar “lo manifiestamente mejorable” como referente disruptivo.

Estamos, aún así, en un momento de maduración creciente aunque en unos primeros y “tímidos” pasos ya que de la cifra comentada, de ese 80% con voluntad decidida y clara de incorporación al ámbito de las nuevas tecnologías, podemos señalar que la cifra porcentual de éxito competitivo supera levemente el 10% restando , pues, un amplio margen porcentual de entidades con voluntad de “estar ” en el mundo tecnológico aunque con claras necesidades de mejora.

Los efectos de la transformación digital son netamente claros en los canales de venta, en la organización de las empresas y, a su vez, en el entorno, exigencias y conductas de los clientes. Todo ello conlleva aparejada la necesidad de adecuación progresiva,de encaje funcional y operativo, de “know-ho” expresivo de las nuevas demandas. Una reformulación de viejos esquemas en el ámbito de las relaciones con la clientela.

Cabe señalar un posicionamiento destacado en el área de analítica web, acogida como herramienta sustantiva, clave, decisiva/decisoria en la identificación de hábitos y preferencias de los clientes, así como en el área de posicionamiento web (SEO y SEM hermanados en un vínculo intrínsecamente necesrio; una simbiosis necesaria).

Diez años

En el necesario y sucesivo recorrido en el campo de las nuevas tecnologías surgen claras necesidades de mejora en el ámbito de acceso a web a través del móvil, las ventajas de las redes sociales y toda la temática vinculada y relacionada con las campañas comerciales en internet. Hablamos de un renovado mundo tecnológico. Inexistente hace apenas 10 años y con una fuerza de penetración que supera cualquier planteamiento epidérmico y se adentra en las “profundidades” de la esencia empresarial  del momento y del futuro.

Queda, pues, un largo trecho de mejoras pendientes por delante! Áreas como movilidad, redes sociales y marketing digital. Un “must” manifiestamente mejorable. Páginas web orientadas y focalizadas a la venta superan significativamente a las páginas web de carácter meramente informativo.

Comercio, en cabeza

Son las grandes organizaciones y el sector del comercio quienes encabezan y lideran la digitalización. Y, en el marco de las “grandes organizaciones” telecomunicaciones, electrónica e informática, son los grandes ejes de apoyo en claro proceso de desarrollo y crecimiento en la vertiente digitalización. Un buen dominio del marketing digital, un acierto oportuno y actual en la utilización de todo tipo de herramientas , de comercio electrónico, son argumentos operativos y tangibles con clara incidencia en los resultados con crecimientos notorios.

Y, a todo ello cabe unir la demanda necesaria dirigida a las pequeñas y medianas empresas para que mejoren sustantivamente su presencia en las redes, presencia que les otorgará ventajas competitivas desconocidas y comparativamente claras mejoras con desarrollos económicos anteriores. La transformación digital está aquí para “quedarse” entre nosotr@s. Imparable.

No lo dudes! No lo demores! Súbete a “lo nuevo y necesario”. Es en claro beneficio de ti, empresario. Bienvenida la digitalización!!!

Comparte

¡Comparte este contenido con tus contactos!