La “realidad”. Un mero “constructo” intelectual con voluntad de estabilidad y con plena ignorancia de la fatalidad de los cambios que en sí misma incorpora. Un cierto fatalismo con carácter renovador y constructivo ajeno a permanencias estáticas y en permanente choque con la involución. Una amalgama de “creencias” que, en un momento determinado, convergen y constituyen la pretendida realidad.

En el “otro lado” de la estabilidad aparente nacen y crecen “las quimeras”. Opciones creativas que infunden los cambios y la evolución en nuestros días e incorporan “futuro” y voluntad de futuro. La aparente “sinrazón” de la “fe quimérica” no es otra cosa que una discusión bizantina. Las que, en este caso, denominamos “quimeras” adquieren un poder nutricio global en todos los ámbitos del conocimiento y del saber. La “quimera” (el sueño creador y creativo) adquiere necesariamente un gran respeto intelectual.

De hecho, frente a lo que podríamos tildar de “acriticismo tolerante” surge “la incontinencia innovadora“.

Dos polos. Dos miradas.

Las posiciones procrastinadoras, la procrastinación como adocenamiento y pretendida estabilidad en la “zona de confort” incorpora la impronta de una derrota anticipada. Acción e Innovación son objetivos imperativos del cambio positivo, y de una dinámica de creciente desarrollo y potenciación de las ideas. Es un claro “efecto dominó” favorable al redimensionamiento creciente de la economía social, financiera, pública, etc.

El liderazgo creativo surge, en nuestros días, como la fórmula “ad hoc” en la anticipación de respuestas ante necesidades evolutivas y variables. Ante un marco de demandas personales y sociales con exigencias rítmicas aceleradas.

Un “aquí y ahora” en permanente evolución. Un “aquí y ahora” en permanente demanda de innovación creativa. De aportación de nuevas soluciones. Bienvenida la creatividad generativa de ideas novedosas.

Bienvenida la innovación.

Bienvenida la nueva fuerza emprendedora. Bienvenidos los inversores con su refuerzo expansivo y apoyo a la innovación y a la creatividad. Bienvenido el nuevo ecosistema tecnológico sustentado en las ideas, los sueños emprendedores, el apoyo del “grupo de inversores” atentos a los movimientos y la celeridad de los cambios y ofertas/proyectos.

La “realidad de lo “irreal”. Vivimos el momento en el que “lo irreal” (la innovación, el “sueño creador”, adquiere un vitalismo innegable y viralizable. Un “aquí y ahora” renovado, fortalecido. Una “vis expansiva” imparable.es un momento de notorio optimismo creador en el que la realidad de “lo irreal”, tu sueño empresarial, adquiere vida propia.

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