Normalmente asociamos inversores y los retornos rápidos del capital invertido en turismo a movimientos especulativos. Movimientos ligados a inversiones en real state, más bien en el sector alojativo residencial y más hoy si cabe que nunca en la compraventa de inmuebles para actividades de alojamiento no regladas: es decir apartamentos de alquiler uso turístico. Las plazas anunciadas en las llamadas plataformas P2P (peer to peer) en las 22 principales ciudades españolas alcanzan la cifra de 362.000 (según el lobby empresarial turístico EXCELTUR), una capacidad superior a las plazas de alojamiento regladas (hoteles, alojamiento rural, apartamentos residenciales, pensiones, hostales, campings…).

Salvada esta consideración inicial, el turismo presenta en estos momentos una ilimitada almagama de oportunidades tanto para el emprendimiento como para el capital riesgo. Invertir en una finca urbana no está al alcance de todo el mundo, pero obtener del capital riesgo los recursos para desarrollar e implementar una app turística sí que lo está, por citar el ejemplo más adecuado en este momento. Requiere, eso sí, menos volumen de capital por operación media y más imaginación y complejidad desde luego que habilitar un inmueble y cambiarle los usos.

Automatización de los empleos turísticos

Y hablamos de momento propicio porque una de los retos más acuciantes en el sector es la transformación digital. La paradoja está en que el 58% de los lugares de trabajo actuales en el sector turístico español tienen un elevado ‘riesgo’ de automatización. Una automatización que en muchos casos vendrá por la implementación de las tecnologías del conocimiento e información, las TIC.

Si las fintech están en boga porque las empresas utilizan las tecnologías de la información y la comunicación para crear y/u ofrecer servicios financieros de forma más eficaz y menos costosa, ello no es menos aplicable para el campo del ocio y el turismo- Es el sector en el que España lidera el ránking de competitividad turística mundial por segunda vez consecutiva. No el ránking de la digitalización en sentido estricto, sino en otras de las variables que puntúan en el cómputo final (infraestructuras, equipamientos, naturaleza, recursos culturales. Como extensiones de todos ellos, el desarrollo de aplicaciones digitales de todo tipo y cometido es un escenario idóneo para los emprendedores y para los business angels, lanzaderas y aceleradoras que buscan poner su capital al servicio de nuevas tendencias.

Pongamos el ejemplo de las App digitales en un momento en que la práctica mayoría de selección, comparación, reservas y pago de servicios turísticos se efectúa ya por internet y con antelación a la llegada al destino de visita vacacional y/o de negocio, el conocido como business leisure.

Aplicaciones móviles

Dentro del apartado de las App digitales están lógicamente las aplicaciones para móviles: hablamos de audio guías; guías de bolsillo on line de restaurantes; aplicaciones que enlazan rutas seleccionados con la red capilar de transporte de una ciudad para elegir los itinerarios más fáciles y rápidos ; una app de las galerías de arte de una ciudad; aplicaciones móviles de geolocalización de lugares escogidos como museos y shoppings adecuados para personas con alguna discapacidad; modems de bolsillo con conexión a internet 3G para conectarse vía wireless de manera ilimitada creando tu propia área wi-fi personal; alquileres de iPad con las mejores aplicaciones para el viajero como el mapa 3D de tu ciudad, rutas on-line, horarios de museos, traductores…

En fin podríamos enumerar una y hasta cien posibilidades diversas de desarrollo ‘telemático’ aplicable al ocio y el turismo en un momento brillante para el sector. Para más inri, con un 88% España el país con mayor penetración móvil del mundo y todavía hay quién lo ignora. ¿A qué estamos esperando para aprovecharlo?

2.000 millones de inversión otra vez

El sector turístico captó en España 2.000 millones de euros de inversión por segundo año consecutivo, según recoge en área de estudios de CaixaBanc Research en su boletín mensual de junio. El 64% corresponde a inversores internacionales. Aunque las principales magnitudes de esta inversión se corresponderían con inversiones en equipamientos alojativos y o de ocio, hay mucho recorrido asimismo para potenciar todo tipo de microemprendimientos.

De las 400.000 empresas que componen el tejido turístico español únicamente 1.108 tienen más de 100 empleados. El destinatario potencial de nuevas inversiones podría recaer en las microempresas que más y mejor apuesten por al innovación y el talento en este sector.

Y es que, señores, las tablas input-ouput de la economía española nos indican que el turismo redunda. y de qué manera, en muchos otros sectores. Por cada 100 euros de valor añadido originados directamente en el sector turístico, el conjunto de la economia española genera 73 € adicionales. Hace cinco años eran 68 € adicionales. El beneficio inducido es, pues, creciente. — (Fuente Caixa Capital Risc e INE). España está muy cerca de dar el sorpasso y adelantar a Francia en 2017 como primer destino turístico mundial en número de turistas. No hay por tanto que desaprovechar la oportunidad de fortalecer los lazos entre Capital riesgo y startups en la edad de oro del turismo español: un marco para emprender.

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