Busco capital para mi empresa. Cuánto vale mi startup, realmente, me pregunto. A ojos del mercado del capital riesgo, vale lo que ha costado, lo que promete ser a corto o medio plazo y lo que los inversores están dispuestos a invertir por ella. De hecho, partiendo del nódulo del tema (el valor de una start up) queremos subrayar la importancia del inversor como alguien entendido quien “valora y da valor” al emprendimiento y a sus posibilidades.

Desde nuestra consultora manejamos innumerables presupuestos de empresas nacientes y de otras con una incipiente maduración en el mercado, casi todas en fase semilla. Sabemos que cuando un emprendedor acude al mercado en busca de financiación, lo primero que tiene que tener claro y por lo que le preguntarán es por el valor de su empresa en términos de capital.

El valor pre-money es el atributo inicial por el que preguntará el mercado cuando el empresario sondee a los Bussines Angels, a las aceleradoras, a los intermediadores, a las consultoras mediadoras de financiación. Puede que se acerquen las cuantías: la que propone el emprendedor, y la que una vez estudiadas las métricas, están dispuestos a confiarle desde analistas independientes hasta los socios inversores.

Un segundo elemento concatenado con el anterior son las necesidades de inversión de capital a corto plazo, normalmente para alguna de la primeras rondas de financiación. No es una ciencia exacta relacionar el valor supuesto de la startup y la cantidad a pedir en esas primeras jornadas. Uno puede pensar que si su valoración no es excesiva, su petición de capital a inversores será proporcional. Evidentemente, la suma de capital que paulatinamente consiga una startup en las diferentes rondas de financiación, puede aumentar previsiblemente el valor de su activo como empresa.

Valoración pre-money; valoración post-money

Entre los proyectos presentados a Grupo Level Capital predominan los de e-commerce, gestión organizacional de empresas y big data, tecnologías adaptadas al transporte…,etc.

Pongamos varios ejemplos. Una firma de venta de ropa on line de segunda mano a través de influencers puede tener una valoración pre-money de 800.000 euros y plantear una ronda de financiación por 200.000, eso es, una cuarta parte de su valoración antes de inversión. Sin embargo, otro espacio de marketplace on line de moda que hace de plataforma de diferentes marcas con sus consiguientes blogueros influenciadores, se planta en el mercado con una valoración de 1,6 millones de euros, o sea, el doble de la anterior. Vemos, pues, que aunque estén trabajando en un mismo rubro de negocio y en canales parecidos, dos startups difieren de entrada y de mucho en el valor cuantitativo.

La valoración post-moeny es la que obtienes después de lograr la financiación que conlleva una entrada de socios inversores en el capital de tu empresa.

Una apreciación siempre subjetiva, como decimos, aunque con telémetros de índole cualitativa como los que hemos mencionado (capital invertido, activos físicos si los hay, tracción, es decir métricas de facturación inicial, progreso mensual, incremento de clientes….). A lo que hay que añadir las expectativas que depara la empresa en el mercado.

Este último elemento es un factor que suma en la valoración y es el que permite vislumbrar qué valdrá una startup dentro de un cierto tiempo, no muy largo por cierto. Conocemos casos de empresas, por ejemplo de reclutamiento y rrhh, a quienes los analistas ya colocan en una valoración de mercado que puede llegar a multiplicar por diez en 18-24 meses su valor pre-money. No es el cuento de la lechera, porque hasta las más sesudas premoniciones pueden fallar, pero es indicativo de que las expectativas son también un medidor de la valoración de la empresa que acude al capital riesgo a buscar financiación.

Al final, y como coinciden en destacar numerosos autores, el valor de tu startup de te lo acabará otorgando directamente el mercado, sean inversores y/o compradores.

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